Estructura de la palabra
Las palabras son como pequeños puzzles hechos de piezas llamadas morfemas. Cada morfema es la unidad más pequeña que tiene significado propio y no se puede dividir más.
El lexema o raíz es la parte más importante de la palabra porque contiene su significado principal. Por ejemplo, en "casa", "casita" y "caserón", la raíz "cas-" es lo que todas comparten. A veces esta raíz cambia un poco y entonces hablamos de alomorfos.
Los afijos son morfemas que se "pegan" a la raíz para modificar su significado o función. Los afijos flexivos indican cosas como género, número o tiempo verbal (niñ-a, com-emos). Los afijos derivativos crean palabras nuevas: pueden ser prefijos que van delante (des-hacer) o sufijos que van detrás (libr-ería).
¡Ojo! Las formas verbales como cantar, cantando y cantado tienen sufijos derivativos, no flexivos.
También existen morfemas independientes que no necesitan cambiar nunca, como las preposiciones (a, de, con) o algunos adverbios (bien, mal).




































