El Género Dramático: Teatro en Acción
¿Has visto alguna vez una obra de teatro o una serie donde los personajes hablan directamente entre ellos sin que nadie nos cuente la historia? Acabas de experimentar el género dramático, creado específicamente para ser representado por actores.
La característica más clara es que no hay narrador; todo se desarrolla through diálogos y acciones de los personajes. Las obras se dividen en actos y escenas, y incluyen acotaciones (esas indicaciones entre paréntesis que les dicen a los actores cómo moverse o qué gestos hacer).
Los tres subgéneros dramáticos principales son súper fáciles de distinguir. La tragedia siempre acaba mal y trata temas serios (piensa en Romeo y Julieta). La comedia es divertida y acaba bien, diseñada para hacerte reír. El drama mezcla elementos trágicos y cómicos, presentando conflictos más realistas y cotidianos.
La estructura sigue el mismo patrón que el género narrativo: exposición (presentación), nudo (desarrollo del conflicto) y desenlace (resolución). Los elementos clave incluyen protagonista, antagonista, conflicto principal, espacio escénico y tiempo dramático.
¡Tip de reconocimiento! Si ves un texto lleno de diálogos con nombres de personajes y acotaciones entre paréntesis, es género dramático.