La revolución poética de Juan Ramón Jiménez
Juan Ramón Jiménez cambió para siempre la forma de entender la poesía en español. Este genio de Moguer dedicó toda su vida a buscar la perfección poética, convirtiendo la creación literaria en una obsesión casi religiosa.
Su obra se divide en tres etapas muy claras que debes conocer. La etapa sensitiva (hasta 1916) nos dio obras preciosas como Platero y yo, donde el modernismo y el simbolismo se mezclan con una sensibilidad única. Aquí la poesía todavía conserva elementos decorativos y sentimentales.
La etapa intelectual marca el gran salto hacia la "poesía pura". Con Diario de un poeta recién casado (1917), Juan Ramón elimina todo lo que considera superfluo para llegar a la esencia poética. Es poesía desnuda, sin adornos, que busca la realidad invisible detrás de las apariencias.
💡 Recuerda: La expresión "poesía pura" significa eliminar todo lo anecdótico, sentimental y decorativo para quedarse solo con lo esencial del lenguaje poético.
En su etapa final, durante el exilio americano, su poesía se vuelve hermética y mística. Obras como Dios deseado y deseante muestran una búsqueda casi panteísta de lo divino, influida por filosofías orientales. Juan Ramón recibió el Nobel en 1956, coronando una carrera dedicada íntegramente a la perfección poética.