La Generación del 98: Literatura tras el desastre
El año 1902 marcó un antes y un después en la literatura española. Después de perder las últimas colonias, los escritores sintieron que España necesitaba una reflexión profunda sobre su identidad y futuro.
Valle-Inclán evolucionó desde las elegantes Sonatas hasta los grotescos esperpentos, deformando la realidad para mostrar una sociedad sin valores. Sus personajes se convierten en marionetas que reflejan la decadencia española.
Unamuno creó las "nivolas", donde mezcla filosofía y narrativa de manera única. En obras como Niebla y San Manuel Bueno Mártir, explora la angustia existencial y los conflictos religiosos que tanto le atormentaban.
💡 Dato clave: Estos autores no solo escribían novelas, sino que cuestionaban la propia forma de hacer literatura española.
Baroja rompió completamente los moldes narrativos tradicionales. Sus novelas son "sacos donde cabe todo", con personajes antisociales que buscan la felicidad sin encontrarla nunca.






