La Literatura del Siglo XVIII: El Neoclasicismo y la Razón
La literatura del XVIII tenía una misión clara: educar y transformar la sociedad. Los escritores dejaron de lado las emociones para seguir los principios de la razón, muy diferentes a los excesos barrocos anteriores.
Los autores neoclásicos buscaban la verosimilitud en sus obras y seguían las normas del "buen gusto". El contenido era más importante que la forma, y todos miraban hacia los clásicos griegos y latinos como modelo a imitar.
La poesía neoclásica se dividía en tres estilos principales. El estilo rococó celebraba los placeres de la vida, mientras que la poesía neoclásica trataba temas morales y filosóficos. La poesía didáctica, con autores como Meléndez Valdés, usaba las fábulas para enseñar valores.
Dato clave: Tomás de Iriarte y Félix María de Santiago fueron los maestros de las fábulas en verso, un género perfecto para educar divirtiendo.







