La Edad Media y sus características literarias
¿Alguna vez te has preguntado cómo era la literatura cuando apenas nacía nuestra lengua? La Edad Media representa el origen de las nacionalidades europeas, pero mantiene una unidad cultural gracias a dos pilares: la religión cristiana (con su visión teocéntrica) y el latín como lengua culta.
La literatura medieval española se caracteriza por tres elementos clave: la oralidad (lógica en una sociedad mayoritariamente analfabeta), la religiosidad (muchos autores eran clérigos y las obras tenían finalidad didáctica) y la anonimia (importaba más la obra que su creador).
Nuestra literatura recibió diversas influencias extranjeras: la francesa (la más importante, presente en la lírica culta y la épica), la árabe (en cuentos y poesía), la italiana (especialmente en el siglo XV) y la clásica (aunque adaptada a la mentalidad medieval, con anacronismos que acercaban los temas clásicos al público sin formación).
💡 ¿Sabías que los autores medievales adaptaban los mitos clásicos con anacronismos para hacerlos comprensibles al público de su época? Esto explica por qué en algunos textos aparecen héroes griegos comportándose como caballeros medievales.
La poesía medieval hasta el siglo XIV
La poesía popular medieval destaca por ser anónima y oral, con protagonismo femenino (una joven canta a su amado). Sus características principales son la brevedad e intensidad emocional, el tema amoroso (desde la alegría hasta la pena), léxico sencillo y simbolismo natural (el ciervo representa al hombre, el agua removida y el cabello suelto la actividad amorosa).
La narrativa medieval en verso se divide en dos escuelas: el mester de juglaría (poesía épica popular transmitida oralmente por juglares, centrada en hazañas de caballeros cristianos) y el mester de clerecía (textos escritos por clérigos con finalidad religiosa y didáctica). Ambas utilizaban el romance y recursos para captar la atención del público mediante diálogos dramáticos y apelaciones directas.











