Literatura de fin de siglo: modernismo y generación del 98
España estaba en crisis a finales del XIX. La Restauración no solucionaba los problemas del país y el Desastre del 98 fue la gota que colmó el vaso. Los escritores reaccionaron de dos formas totalmente diferentes ante esta situación.
El modernismo nació en Hispanoamérica como un movimiento que bebía de muchas fuentes. Los modernistas tomaron del parnasianismo francés la idea del "arte por el arte" y los temas exóticos y clásicos. Del simbolismo adoptaron la visión del poeta como alguien especial, capaz de captar mensajes ocultos y transmitirlos mediante símbolos.
Sus temas principales eran la evasión del presente (viajando al pasado, a lugares exóticos o refugiándose en su intimidad) y la búsqueda obsesiva de la belleza. Su estilo era riquísimo: léxico sonoro, muchas imágenes y símbolos, y una métrica renovada que rescataba formas antiguas como los versos alejandrinos.
¡Ojo con esto! Rubén Darío fue el gran maestro del modernismo. Sus obras clave son Azul, Prosas profanas y Cantos de vida y esperanza. En España destacaron Antonio Machado, Valle-Inclán y Juan Ramón Jiménez.






































