Obras Maestras del Mester de Clerecía
Los Milagros de Nuestra Señora (1260) de Gonzalo de Berceo te sorprenderán por su frescura. Son 25 relatos donde la Virgen María siempre salva a sus devotos siguiendo un patrón fijo: presentación del pecador devoto, castigo divino, intercesión de María y petición final de alabanza.
El estilo de Berceo mezcla lo culto con lo popular de manera genial. Usa elementos juglarescos, epítetos épicos, refranes y un lenguaje sencillo lleno de diminutivos −iello y coloquialismos. Sus descripciones realistas de campos y conventos, junto con el humor y los demonios cómicos, enganchaban al público.
El Conde Lucanor de Don Juan Manuel (s. XIV) revoluciona la narrativa con 51 cuentos didácticos. La estructura es siempre igual: el Conde consulta a Patronio, este responde con un cuento, el Conde aplica la enseñanza, y Don Juan añade una moraleja en verso.
Recuerda: Estas obras combinan entretenimiento y enseñanza, algo revolucionario para su época.
Las Coplas por la muerte de su padre de Jorge Manrique destacan por su profundidad filosófica sobre el tiempo y la muerte. Usa la copla de pie quebrado (8a 8b 4c 8a 8b 4c) y metáforas sencillas pero poderosas: la vida como río, la muerte como mar. Su estructura abarca desde reflexiones generales sobre la muerte hasta el homenaje concreto a su padre.