Realismo y Naturalismo: El Mundo Real en los Libros
La revolución obrera de 1848 marcó el inicio de una nueva era literaria que dejó atrás el romanticismo. Imagínate las ciudades llenándose de gente del campo, fábricas por todas partes, y una burguesía cada vez más poderosa pero también más conservadora.
Esta época trajo inventos increíbles como el telégrafo y el teléfono, además del desarrollo industrial que transformó Europa. Pero también aparecieron nuevos problemas sociales que los escritores no pudieron ignorar.
La filosofía positivista cambió la mentalidad: ahora todo debía basarse en la experiencia y la ciencia. Darwin explicaba la evolución, se inventaba la máquina de vapor, y los escritores decidieron aplicar este método científico a la literatura.
¡Dato curioso! Los escritores realistas querían ser como científicos: observar la realidad, analizarla y mostrarla tal como era, sin idealizaciones románticas.
El movimiento realista se extendió por toda Europa con maestros como Balzac y Flaubert en Francia, Dostoievski y Tolstoi en Rusia, y Dickens en Inglaterra. Zola llevaría todo esto más lejos con el naturalismo.











