Figuras literarias (Parte 1)
Las figuras literarias transforman el lenguaje común en arte. El eufemismo suaviza expresiones potencialmente ofensivas (como decir "pasó a mejor vida" en vez de "murió"), mientras que la personificación da características humanas a objetos inanimados ("la luna me sonreía").
Algunas figuras alteran la estructura normal del lenguaje, como el hipérbaton, que cambia el orden habitual de las palabras ("Volverán las oscuras golondrinas..."), o el encabalgamiento, donde una frase continúa en el siguiente verso. Otras juegan con la repetición, como la anáfora (repetir palabras al inicio de versos) o la epífora (repetirlas al final).
La metáfora compara implícitamente dos elementos sin usar "como" ("tus ojos son dos luceros"), mientras que figuras como la sinécdoque usan una parte para referirse al todo. El oxímoron combina términos opuestos creando tensión ("fuego helado"), y la paradoja presenta ideas contradictorias que revelan verdades profundas.
💡 Truco para recordar: Piensa en las figuras literarias como "filtros" que aplicas al lenguaje normal para hacerlo más expresivo, igual que los filtros de Instagram transforman una foto común en algo especial.



