La estructura de las palabras
¿Sabías que las palabras son como árboles con raíces y ramas? La raíz es la parte que nunca cambia y contiene el significado principal de la palabra. Por ejemplo, en "librería", "libro" y "librero", la raíz "libr-" se mantiene siempre.
Los afijos son como accesorios que se añaden a la raíz para crear nuevas palabras o cambiar su función. Los prefijos van delante (como "des-" en "deshacer") y los sufijos van detrás (como "-ería" en "panadería").
Las palabras pueden ser simples (solo raíz), derivadas (raíz + afijos) o compuestas (varias raíces juntas, como "paraguas"). Entender esto te ayudará a descifrar el significado de palabras nuevas.
Truco: Si encuentras una palabra desconocida, busca su raíz. Probablemente conozcas otras palabras de la misma familia.
El adjetivo: el maquillador del sustantivo
Los adjetivos son las palabras que dan color y personalidad a los sustantivos. Siempre deben concordar en género y número con el sustantivo que acompañan (casa blanca, coches blancos).
La posición del adjetivo cambia su función. Si va después del sustantivo (especificativo), lo distingue de otros: "el coche rojo" (no el azul). Si va antes o entre comas (explicativo), solo añade información: "el traicionero viento".
Los adjetivos tienen tres grados de intensidad: positivo (alto), comparativo (más alto que) y superlativo (altísimo o el más alto). Dominar estos grados te permitirá expresarte con más precisión.































