Naturalismo y Teatro: La cara más cruda de la realidad
El Naturalismo es como el hermano pesimista del Realismo. Creado por Émile Zola en Francia, llegó a España de la mano de Emilia Pardo Bazán con "Los Pazos de Ulloa" y Vicente Blasco Ibáñez con "La Barraca" y "Cañas y Barro". Estos autores no se cortaban ni un pelo.
Los temas naturalistas son duros de verdad: alcoholismo, corrupción moral, miseria y marginación. Es una visión súper pesimista que muestra lo peor de la sociedad sin filtros. Si el Realismo te enseñaba la realidad, el Naturalismo te la estrellaba en la cara.
En cuanto al teatro realista, aunque la lírica no destacó mucho, el teatro sí que triunfó. Autores como Ventura de la Vega, Manuel Tamayo y Baus, y José de Echegaray llevaron temas actuales al escenario con un lenguaje menos rebuscado. Galdós también adaptó obras como "El abuelo" y "Misericordia" al teatro con gran éxito.
Dato curioso: El teatro realista usaba un lenguaje menos retórico y temas más actuales para conectar mejor con el público de la época.