La narrativa del siglo XIX: Realismo y Naturalismo
El siglo XIX fue la época dorada de la novela realista en toda Europa. Imagínate: Galdós en España, Dickens en Inglaterra, Tolstoi en Rusia... todos contando historias sobre la vida real de su época.
Dos corrientes filosóficas marcaron esta literatura. El positivismo defendía que solo se podía creer en lo que la ciencia pudiera demostrar. El determinismo, inspirado en Darwin, creía que las personas actuamos según nuestra herencia biológica y el ambiente social, sin verdadera libertad de elección.
Con estas ideas, los novelistas se convirtieron en testigos de su tiempo. El naturalismo de Émile Zola llevó esto al extremo: los escritores observaban la realidad como científicos y denunciaban los problemas sociales. En España, esta corriente llegó tras la revolución de 1868, evolucionando desde los artículos costumbristas de Larra.
Las características principales incluyen narradores omniscientes, personajes representativos de diferentes clases sociales (no héroes), espacios reales y verosímiles, y temas que reflejan problemas contemporáneos como la hipocresía, la religión o los conflictos familiares.
💡 Recuerda: Los autores españoles más importantes son Galdós (realismo) y Clarín con La Regenta (naturalismo).





