Verbos regulares e irregulares
Los verbos regulares son tus mejores amigos porque siempre siguen las mismas reglas. Mantienen su raíz (lexema) intacta y añaden las terminaciones normales: cantar → canto, cantas, cantaba... La mayoría de verbos españoles son regulares, así que ya tienes la batalla medio ganada.
Los verbos irregulares son los rebeldes que no siguen las reglas. Cambian su forma de manera inesperada: ser → soy, tener → tengo, decir → dijo. Son menos numerosos, pero aparecen constantemente en los exámenes.
El paradigma de conjugación incluye formas simples (canto, cantaba) y formas compuestas (he cantado, había cantado). Las compuestas siempre usan el verbo auxiliar "haber" + participio. Es como tener una fórmula matemática: haber + participio = tiempo compuesto.
¡Truco de estudio! Aprende primero las formas regulares perfectamente. Cuando las domines, los irregulares te resultarán mucho más fáciles de identificar.








