El Texto y Sus Propiedades
Imagina que escribes un WhatsApp a tu mejor amigo y luego un email formal a tu profesor. ¿Usarías el mismo lenguaje? Probablemente no, y eso tiene que ver con las propiedades básicas de cualquier texto.
Un texto es mucho más que palabras juntas: es la unidad máxima de comunicación que construye un mensaje completo. Para que realmente funcione, necesita tres superpoderes: adecuación (adaptarse al destinatario), coherencia (tener sentido lógico) y cohesión (que todas las partes estén bien conectadas).
La cohesión es especialmente interesante porque usa varios trucos geniales. Los mecanismos léxico-semánticos incluyen repetir palabras, usar sinónimos como "pesadillas/delirios", o hiperónimos como cuando dices "libros" para referirte a novelas, cuentos y diccionarios juntos.
¡Ojo! Los conectores discursivos son tus mejores amigos para redactar. Usa "además" para añadir ideas, "sin embargo" para contrastar, o "en primer lugar" para ordenar tus argumentos.
Los mecanismos gramaticales como la elipsis te permiten evitar repeticiones innecesarias ("A mi hermano le gusta el helado, a mi mamá no"), mientras que la deixis usa pronombres y adverbios para señalar personas, tiempo y espacio sin repetir constantemente las mismas palabras.



































