Las Vanguardias Europeas y los Ismos
¿Te imaginas romper con todo lo establecido en el arte? Eso es exactamente lo que hicieron las vanguardias a principios del siglo XX. Todo empezó en 1909 con el Manifiesto futurista de Marinetti, que propuso una revolución total en el arte.
Los ismos vanguardistas se extendieron por Europa como la pólvora durante las décadas de 1910 y 1920. Cada movimiento tenía su propia personalidad: el futurismo adoraba las máquinas y la velocidad, mientras que el dadaísmo (que viene de "dada", como los balbuceos de un bebé) buscaba destruir el arte burgués para recuperar la inocencia infantil.
El surrealismo de André Breton fue quizás el más influyente para España, especialmente por su técnica de escritura automática que expresaba directamente el inconsciente. Esta corriente inspiró profundamente a la Generación del 27, dándoles nuevas formas de combinar métrica tradicional con imágenes revolucionarias.
💡 Dato clave: Las vanguardias no solo rompieron con el pasado, sino que también se dieron a conocer através de revistas literarias y manifiestos provocadores.








