La Novela: Del Realismo a la Innovación del 98
¿Sabías que a principios del siglo XX los escritores españoles se rebelaron contra todo lo que habían hecho sus predecesores? Para entender esta revolución, primero tienes que conocer contra qué se rebelaron.
El realismo del siglo XIX quería mostrar la vida tal como era, sin idealizarla. Benito Pérez Galdós fue el maestro absoluto con obras como Fortunata y Jacinta, donde retrataba Madrid con una precisión casi fotográfica. Estos autores creían en la objetividad y describían todo al detalle, especialmente la vida de la burguesía.
El naturalismo fue aún más lejos: pensaba que las personas estaban controladas por su herencia genética y su entorno. Leopoldo Alas "Clarín" con La Regenta y Emilia Pardo Bazán con Los pazos de Ulloa nos mostraron personajes atrapados por sus circunstancias, especialmente de las clases más desfavorecidas.
Pero en 1902 todo cambió. Cuatro novelas revolucionarias aparecieron ese año: La voluntad de Azorín, Camino de perfección de Pío Baroja, Sonata de otoño de Valle-Inclán y Amor y pedagogía de Unamuno. La Generación del 98 había nacido, y con ella, una nueva forma de entender España y la literatura.
¿Sabías que...? El año 1902 se considera el nacimiento oficial de la literatura española moderna por la publicación simultánea de estas cuatro obras revolucionarias.








