Dioses antiguos y leyendas míticas
Los primeros romanos eran agricultores que adoraban a dioses simples conectados con la naturaleza. Invocaban a Júpiter (dios del cielo), Marte (señor del invierno), Saturno (protector de las cosechas) y muchos otros que protegían sus campos y ganado.
La historia de Orfeo y Eurídice es una de las más trágicas del mundo clásico. Orfeo, el músico que podía domesticar fieras con su canto, perdió a su esposa Eurídice por la mordedura de una víbora. Bajó al inframundo y convenció con su música a Proserpina para que se la devolviera, pero no pudo resistir la tentación de mirar atrás antes de salir completamente.
Dédalo e Ícaro nos enseñan sobre los peligros del exceso de confianza. Dédalo construyó alas de cera y plumas para escapar del laberinto de Creta con su hijo, pero Ícaro voló demasiado cerca del sol, la cera se derritió y cayó al mar.
Dato curioso: Tarquinio el Soberbio, el último rey romano, construyó el magnífico templo de Júpiter Óptimo Máximo en el monte Capitolio.










