El esplendor de al-Andalus
Durante ocho siglos, al-Andalus fue una de las civilizaciones más avanzadas de Europa. Pasó por diferentes etapas políticas, pero siempre mantuvo un nivel cultural y económico superior al resto del continente.
El Califato de Córdoba (929-1031) representó la época dorada. Abd al-Rahman III logró pacificar todo el territorio y convertir Córdoba en una ciudad que rivalizaba con Constantinopla y Bagdad. La convivencia entre musulmanes, cristianos y judíos enriqueció enormemente la cultura.
La economía andalusí era mucho más diversificada que la romana: agricultura intensiva con nuevos cultivos (naranjas, algodón, arroz), industria textil y del cuero, y un comercio que llegaba hasta África y Oriente. Las ciudades florecieron como nunca.
La herencia de al-Andalus es impresionante: la Mezquita de Córdoba, la Alhambra de Granada, los avances en medicina, matemáticas y filosofía... España se convirtió en el puente entre Oriente y Occidente.
Legado duradero: Palabras como "ojalá", "alcohol", "algodón" o "azúcar" son árabes. También el sistema de regadío, muchas técnicas agrícolas y arquitectónicas que aún usamos.