La Crisis del Antiguo Régimen
Imagínate vivir en una sociedad donde tu destino dependía de la familia en la que nacieras. Así funcionaba el Antiguo Régimen, dividido en tres estamentos: el clero, la nobleza (ambos privilegiados) y el tercer estado. Los privilegiados no pagaban impuestos y tenían todos los derechos, mientras que el 95% de la población cargaba con todas las obligaciones.
La economía se basaba en una agricultura atrasada y poco productiva. Los campesinos trabajaban tierras que pertenecían a nobles, la Iglesia o la Corona, y tenían que entregar parte de sus cosechas como impuestos. Además, la mortalidad era altísima por la falta de higiene y recursos médicos.
El absolutismo concentraba todo el poder en manos del rey, quien gobernaba por "derecho divino". No había leyes que protegieran a los súbditos del despotismo real, y cualquier protesta era aplastada por el ejército.
💡 Dato clave: La Ilustración criticaba este sistema defendiendo que el Estado debía garantizar los derechos individuales y separar los poderes del gobierno.







































