Revoluciones Liberales y Nacionalismo
Imagínate vivir en una época donde no tenías voz ni voto sobre los impuestos que pagabas. Eso exactamente les pasó a los colonos americanos con Reino Unido tras la Guerra de los Siete Años.
Los británicos, llenos de deudas, decidieron subir los impuestos a las trece colonias sin darles representación en el Parlamento. Los colonos se cabrearon bastante y aplicaron el famoso lema "no taxation without representation" (nada de impuestos sin representación).
El punto de inflexión llegó con el Motín del Té de Boston en 1773, cuando tiraron cargamentos enteros de té al mar como protesta. El 4 de julio de 1776, Thomas Jefferson redactó la Declaración de Independencia, que se convirtió en el primer documento que aplicaba las ideas ilustradas a la práctica.
La Guerra de Independencia terminó con la victoria americana en Yorktown y el reconocimiento británico en el Tratado de Versalles de 1783. Lo más importante vino después: la Constitución de 1791, que estableció por primera vez en la historia la separación real de poderes.
¡Dato clave! Esta constitución americana sirvió de modelo para todas las revoluciones liberales posteriores en Europa.







