Los Orígenes: Por Qué Empezó Todo
¿Te has preguntado alguna vez por qué la Revolución Industrial comenzó precisamente en el siglo XVIII? Todo empezó con un crecimiento demográfico espectacular gracias a la introducción de la papa y el maíz, además de avances médicos como la vacuna contra la viruela.
Con más gente, había más demanda de productos y más trabajadores disponibles. La transformación agraria fue clave: el sistema de Norfolk permitía rotar cultivos (trigo, cebada, nabos, trébol) para obtener mejores cosechas. Los cercamientos de tierras en Gran Bretaña privatizaron las tierras comunales, aumentando la productividad pero expulsando campesinos hacia las ciudades.
La mecanización agrícola lo cambió todo. La sembradora mecánica de Jethro Tull y el arado de hierro hicieron que se necesitaran menos trabajadores en el campo. ¿El resultado? Una migración masiva hacia las fábricas que estaban naciendo.
💡 Dato curioso: Gran Bretaña tenía todas las ventajas: un sistema financiero sólido, colonias que proporcionaban materias primas y los inventos más revolucionarios como la máquina de vapor de James Watt.






































