La República y el Terror (1792-1794)
Cuando la monarquía constitucional no funcionó, los franceses dieron un paso más radical: abolieron la monarquía y proclamaron la República en 1792. Luis XVI fue guillotinado en enero de 1793, lo que provocó que toda Europa se aliara contra Francia.
La Convención Nacional se dividió entre girondinos (más moderados) y jacobinos (más radicales). Los jacobinos, liderados por Robespierre, tomaron el control y prometieron igualdad social real, no solo política.
El Comité de Salvación Pública instauró el Terror (1793-1794). Suspendieron las garantías constitucionales y cualquiera podía ser arrestado como "enemigo del pueblo". Miles de personas fueron guillotinadas, incluyendo a María Antonieta.
La situación se volvió tan extrema que los propios revolucionarios conspiraron contra Robespierre. El 28 de julio de 1794, él y sus seguidores fueron ejecutados. El Terror había llegado demasiado lejos.
Paradoja histórica: Los jacobinos, que defendían la libertad, acabaron creando una dictadura más dura que la del rey al que habían derrocado.