Consecuencias de las Desamortizaciones
Las desamortizaciones cambiaron la propiedad del 40% de las tierras españolas. Los compradores fueron aristocratas terratenientes, Iglesia secular, comerciantes e industriales, incrementando el número de grandes propietarios pero sin conseguir una nueva clase emprendedora.
Se amplió considerablemente la superficie cultivada: cereales, patata, remolacha azucarera, maíz, olivos, viñas, frutos secos, cítricos y caña de azúcar. Se introdujeron abonos como el guano peruano y el nitrato de Chile, aumentando la productividad.
Sin embargo, se produjo inestabilidad social: los campesinos no tenían recursos para comprar tierras, lo que causó proletarización y la aparición de jornaleros. En Catalunya se introdujeron mejoras técnicas como el arado brabant, carros adaptados y canales.
Transformación clave: Aunque no mejoró la explotación, permitió cultivar gran cantidad de tierras abandonadas y aumentar la producción total.