Los Reyes Católicos: La Base del Imperio
Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón se casaron en secreto en 1469, creando una unión dinástica que cambiaría la historia de España. Aunque recibieron el título de Reyes Católicos del Papa en 1496, sus reinos mantuvieron leyes, idiomas y hasta monedas separadas.
Su gran objetivo era imponer la autoridad real sobre todos los territorios. Para conseguirlo, hicieron un pacto con la nobleza: les mantuvieron sus privilegios a cambio de sumisión política. También crearon nuevas instituciones como el Corregidor (representante real en las ciudades) y reorganizaron completamente la administración.
La uniformización religiosa fue otra prioridad fundamental. Crearon el Tribunal de la Santa Inquisición en 1478, que funcionó como instrumento de control religioso y político en todos sus territorios. Esta institución expulsó a los judíos y obligó a los musulmanes a convertirse al cristianismo.
Dato clave: La Santa Inquisición fue la única institución con autoridad en todo el territorio de los Reyes Católicos, sirviendo tanto para control religioso como político.




