Población, economía agraria y régimen señorial
¿Te has preguntado cómo vivía la mayoría de personas antes de la revolución industrial? En el Antiguo Régimen, Europa tenía un régimen demográfico caracterizado por altas tasas de natalidad y mortalidad, lo que impedía el crecimiento poblacional.
A partir del siglo XVIII, este modelo cambió en algunos países occidentales y la población comenzó a crecer de forma sostenida. Este aumento demográfico impulsó la demanda de productos básicos, favoreciendo el crecimiento económico.
Más del 80% de la población vivía en zonas rurales dedicándose a la agricultura y ganadería. Sin embargo, la productividad agrícola era muy baja debido a factores naturales como sequías o heladas, lo que mantenía a la mayoría de campesinos en la pobreza. La agricultura se desarrollaba mediante dos sistemas: campos abiertos (openfield) sin cercados y campos cerrados (bocage) delimitados por setos.
💡 ¡Dato clave! El régimen señorial implicaba que los campesinos, aunque no fueran siervos, debían pagar numerosos impuestos a los señores, la corona y la Iglesia (hasta el 10% de su cosecha), lo que generó tensiones y revueltas.
La actividad manufacturera urbana estaba organizada en gremios que funcionaban como monopolios. A partir del siglo XVII surgió el "domestic system", un sistema donde inversores capitalistas distribuían materias primas entre campesinos que trabajaban en sus hogares, permitiendo aumentar la producción y abaratar precios, escapando al control gremial.











