Las Revoluciones de 1820 y 1830
Las revoluciones de 1820 estallaron en Portugal, España, Piamonte, Nápoles y Grecia, inspiradas por el liberalismo y nacionalismo. La mayoría fracasaron por la intervención de la Santa Alianza, excepto Grecia que logró su independencia tras una guerra.
En España hubo el pronunciamiento de Rafael Riego. Fernando VII tuvo que aceptar la Constitución de 1812, comenzando el Trienio Liberal (1820-1823). Todo acabó cuando llegaron los 100.000 Hijos de San Luis de la Santa Alianza.
Las revoluciones de 1830 fueron más exitosas. En Francia derrocaron a Carlos X y coronaron a Luis Felipe de Orleans, un noble liberal. Bélgica consiguió su independencia, pero las revoluciones en otros lugares fracasaron, aunque sí lograron establecer monarquías parlamentarias en lugar de absolutas.
Dato clave: Aunque muchas revoluciones fracasaran, fueron debilitando el sistema absolutista paso a paso.