La Nueva Sociedad Industrial y la Urbanización
La industrialización cambió completamente la estructura social europea. Aparecieron dos clases principales: la burguesía (dueña del capital y las fábricas) y el proletariado (los obreros que formaban la mayoría de la población).
El proceso de urbanización fue brutal pero necesario. Los campesinos abandonaron el campo para trabajar en las fábricas, mientras que los artesanos tradicionales perdieron sus trabajos ante la producción industrial. Las ciudades crecieron de forma espectacular: en Gran Bretaña, del 2% de población urbana en 1800 se pasó al 78% a principios del siglo XX.
La segregación social se reflejó en la geografía urbana. La burguesía creó los elegantes ensanches con grandes avenidas y servicios públicos, mientras los trabajadores se hacinaban en barrios obreros sin infraestructuras básicas como alcantarillado o recogida de basuras.
Dato clave: Las condiciones laborales eran tan duras que se necesitó casi un siglo para que los trabajadores empezaran a beneficiarse realmente de la industrialización.




