El Parlamentarismo Inglés: Primera Alternativa al Absolutismo
Inglaterra fue pionera en limitar el poder real. A diferencia del resto de Europa, aquí el poder reial estaba controlado por nobles, clero y burgueses a través del parlamento.
Carlos II tuvo que aceptar el habeas corpus, una ley que garantizaba que nadie podía ser detenido sin orden judicial. Esto acabó con la arbitrariedad típica del absolutismo y estableció una justicia independiente.
En 1689, la Revolución Gloriosa puso fin definitivamente al absolutismo inglés. Guillermo de Orange aceptó la corona pero tuvo que jurar la Declaración de Derechos (Bill of Rights), que limitaba severamente el poder del rey.
Inglaterra se convirtió en el primer país con monarquía parlamentaria moderna: poder ejecutivo y legislativo separados, justicia independiente y ciudadanos con libertades individuales protegidas.
💡 Importante: Aunque fue un gran avance, esta democracia era muy limitada - solo una minoría tenía derecho a voto y se mantenía la esclavitud en las colonias.