Los antecedentes de la Revolución Rusa
¿Te imaginas vivir bajo un régimen donde una sola persona tiene todo el poder? Eso era exactamente lo que pasaba en la Rusia de principios del siglo XX, y como puedes imaginar, no acabó bien.
El régimen zarista de la dinastía Romanov era un sistema absolutista donde el zar concentraba todo el poder político. La sociedad rusa era mayoritariamente campesina y vivía en condiciones de pobreza extrema, mientras que la industrialización llegó tarde y con pésimas condiciones laborales.
Mientras el resto de Europa avanzaba hacia sistemas parlamentarios, Rusia seguía con estructuras semifeudales. Los campesinos apenas habían salido de la servidumbre, que se abolió en 1861, pero las condiciones siguieron siendo terribles.
La oposición política se dividía entre mencheviques (socialistas moderados), bolcheviques (liderados por Lenin y partidarios de una revolución inmediata), y otros grupos como populistas y anarquistas. Las derrotas militares, especialmente en la Guerra ruso-japonesa (1904-1905), generaron un descontento masivo que culminó en la Revolución de 1905, obligando al zar Nicolás II a crear una Duma (parlamento) aunque mantuvo su poder absoluto.
💡 Dato clave: El "Domingo Sangriento" de 1905, cuando el ejército disparó contra obreros que pedían reformas, fue el detonante de la primera ola revolucionaria.