La Prehistoria y los Pueblos Prerromanos
Durante el Paleolítico, nuestros antepasados vivían como cazadores y recolectores nómadas. En la península habitaron diferentes especies humanas: desde el Homo antecessor hasta el Homo sapiens. Fabricaban herramientas de sílex y vivían en pequeños grupos sin jerarquías claras.
El Neolítico (a partir del VI milenio a.C.) cambió todo radicalmente. Los humanos descubrieron la agricultura y la ganadería, lo que les permitió volverse sedentarios. Este cambio revolucionario trajo consigo la cerámica, el trueque y las primeras diferencias sociales.
Las pinturas rupestres nos cuentan estas historias: las de Altamira (Paleolítico) son policromáticas y naturalistas, mientras que las levantinas (Neolítico) son más esquemáticas y muestran escenas de la vida cotidiana.
En la Edad del Hierro aparecieron los pueblos prerromanos. Los iberos del levante y Andalucía destacaron por su comercio y arte (como la famosa Dama de Elche). Los celtas del norte vivían en castros fortificados. Los tartesios del suroeste se hicieron ricos comerciando metales.
Dato curioso: Los fenicios y griegos llegaron buscando metales y fundaron ciudades que aún existen, como Cádiz (antigua Gadir) y Málaga (Malaka).



































