La Europa del Antiguo Régimen
Imagínate vivir en una época donde tu futuro dependía únicamente de la familia en la que nacieras. El Antiguo Régimen dominó Europa desde el siglo XVI hasta el XVIII, creando un mundo muy diferente al nuestro.
Este sistema se basaba en tres pilares fundamentales: una economía agraria donde la mayoría de las tierras pertenecían a nobles y la Iglesia, una sociedad estamental dividida en tres grupos cerrados, y una monarquía absoluta donde el rey tenía todo el poder.
La economía funcionaba principalmente para sobrevivir, no para crecer. El 80% de la población eran campesinos que trabajaban tierras ajenas y entregaban gran parte de su producción a los señores. Sin embargo, el comercio colonial empezó a cambiar las cosas, especialmente en las costas.
Dato clave: A finales del siglo XVIII, las revoluciones liberales y el capitalismo pusieron fin a este sistema, dando paso al mundo moderno.
La agricultura y la ganadería eran las principales fuentes de riqueza, pero su baja productividad mantenía a la mayoría en la pobreza. Solo en países como Inglaterra se introdujeron nuevas técnicas que permitieron el surgimiento de una clase de campesinos más prósperos.











