La Oposición Marginada
El sistema canovista integraba solo a las facciones más conformistas, marginando deliberadamente a republicanos, carlistas, socialistas y regionalistas. Aunque podían participar en el Parlamento, su influencia nunca fue significativa.
El carlismo intentó reinventarse como fuerza católica auténtica, pero la jerarquía eclesiástica apoyaba la dinastía alfonsina. En 1886, el Acta de Loredan modernizó su ideología, y en 1888 se dividió con la creación del Partido Tradicionalista de Ramón Nocedal.
Los republicanos se dividieron entre unitarios y federalistas. Emilio Castelar intentó revitalizarlos desde dentro del sistema, mientras Ruiz Zorrilla organizaba pronunciamientos fallidos. En 1886 se unificaron en la Unión Republicana, pero siguieron siendo una fuerza marginal.
💡 Clave: La introducción del sufragio universal masculino en 1890 revitalizó el panorama político, pero no fue suficiente para romper el bipartidismo controlado.