Transformación Social y Migratoria
El desarrollo económico produjo un fuerte proceso migratorio. La emigración interior se dirigió hacia Cataluña, País Vasco, Valencia y Madrid, mientras que la exterior fue hacia Europa (y un 10% a América).
El régimen promovió la emigración como "válvula de escape" social. Sin embargo, la mayoría de emigrantes regresaron convertidos en oposición antifranquista, habiendo conocido las libertades democráticas europeas.
Se produjo una nueva estructura social: disminuyeron los jornaleros agrarios, crecieron los obreros industriales y de servicios, y aumentaron las clases medias. Los que permanecieron en el campo mejoraron su situación.
Entre las clases altas ganaron peso la aristocracia financiera y la burguesía industrial, que ejercieron gran influencia política en el régimen a través del amiguismo y la corrupción. El proceso urbanizador creció de forma anárquica mientras las zonas rurales se despoblaban.
💡 Clave: La emigración, pensada como solución, se convirtió en problema: los emigrantes regresaron con ideas democráticas.