La Crisis del Antiguo Régimen
¿Te imaginas vivir en una España donde todo estaba controlado por nobles y el clero? A finales del siglo XVIII, el Antiguo Régimen empezó a tambalearse por culpa de varios problemas que se acumularon.
Carlos IV subió al trono en 1788, justo cuando estalló la Revolución francesa (1789). Este evento aterrorizó a todas las monarquías europeas porque los revolucionarios guillotinaron al rey Luis XVI. En España, los ministros ilustrados como Floridablanca cerraron las fronteras para evitar que las ideas revolucionarias entraran en el país.
La situación se complicó aún más con una terrible crisis económica: los precios de los alimentos se dispararon, cayeron los salarios y la gente empezó a pasar hambre. La Hacienda Pública se quedó sin dinero y tuvo que recurrir a la desamortización de bienes eclesiásticos en 1798.
¿Sabías que...? Manuel Godoy, que llegó a ser primer ministro, era originalmente un simple guardia de corps que se ganó la confianza de la familia real.







































