Los inicios del parlamentarismo
Mientras el resto de Europa vivía bajo monarquías absolutas, Inglaterra ya estaba experimentando algo completamente diferente. El país tenía dos cámaras parlamentarias (lores y comunes), y cuando la dinastía Estuardo intentó gobernar sin el Parlamento, terminó perdiendo el poder absoluto. Tras una república temporal, se restauró una monarquía, pero esta vez limitada por el Parlamento.
En 1689, el Parlamento inglés redactó el famoso Bill of Rights, convirtiéndose en el primer país con un monarca de poder moderado. Este documento establecía que el rey no podía gobernar solo, marcando el nacimiento del parlamentarismo moderno.
Al otro lado del Atlántico, las colonias americanas se inspiraron en estas ideas ilustradas para protagonizar su propia revolución. Los colonos estaban hartos de pagar tributos sin tener representación en el parlamento inglés y de sufrir el monopolio comercial británico. Su lema era claro: "No hay impuestos sin representación".
El 4 de julio de 1776 se redactó la Declaración de Independencia de Estados Unidos, y en 1787 nació la primera constitución escrita del mundo moderno, complementada con una Declaración de Derechos. Estados Unidos se convertía así en el primer país en aplicar completamente los principios ilustrados.
¡Increíble pero cierto! La Constitución americana de 1787 sigue siendo la constitución escrita más antigua del mundo que permanece en vigor.