El Antiguo Régimen y los Fundamentos del Liberalismo
Imagínate vivir en una sociedad donde tu estatus social determinaba todo en tu vida. En el Antiguo Régimen (siglos XVI-XVIII), España tenía una sociedad estamental dividida en tres grupos: nobleza, clero y tercer estado.
Los privilegiados (nobles y clero) controlaban la riqueza pero no pagaban impuestos, mientras que el tercer estado cargaba con todos los gastos. La economía se basaba en la agricultura controlada por la Iglesia y los nobles, con industrias tradicionales organizadas en gremios que limitaban el comercio.
El liberalismo surgió en 1789 como respuesta a esta desigualdad. Los burgueses propusieron un sistema completamente nuevo: soberanía nacional, separación de poderes (legislativo, ejecutivo y judicial), y una constitución que garantizara los derechos individuales.
💡 ¿Sabías que? La primera constitución liberal de España se aprobó en Cádiz en 1812, mucho antes que en muchos otros países europeos.
Económicamente, el liberalismo defendía la libertad de mercado, la propiedad privada y la no intervención del Estado. Estos principios sentaron las bases del capitalismo moderno.





































