Características del Antiguo Régimen
El Antiguo Régimen se define por cuatro rasgos fundamentales: una economía agrícola, una sociedad estamental, la monarquía absoluta y una cultura en proceso de secularización. Estos elementos marcaron la vida europea hasta las revoluciones de finales del siglo XVIII.
La agricultura constituía el sector básico de la economía, ocupando a más del 80% de la población. Los cereales formaban la base de la alimentación, pero la productividad era muy baja debido al uso de técnicas tradicionales y herramientas rudimentarias como arados de madera con rejas metálicas.
El sistema más extendido era la rotación de cultivos, que consistía en dividir la tierra en zonas y dejar periódicamente una en barbecho para que recuperara sus nutrientes. Existían dos modelos principales: el sistema bienal (año y vez), donde se alternaba cultivo y barbecho, y el sistema trienal, que dividía la tierra en tres partes para maximizar la producción.
💡 Los sistemas de rotación de cultivos fueron una solución ingeniosa frente a la falta de abonos químicos, pero limitaban la producción agrícola y contribuían a las crisis periódicas de subsistencia.







