Catalunya, pionera de la industrialización española
El siglo XIX marcó un punto de inflexión en España con cambios demográficos y económicos que sentaron las bases del país moderno. La población española pasó de 10,5 millones en 1797 a 18,6 millones en 1900, un crecimiento del 75%.
Este aumento se debió principalmente a mejoras en la alimentación y la expansión de nuevos cultivos como el maíz y la patata. Sin embargo, España mantuvo tasas de natalidad y mortalidad altas, con una esperanza de vida de solo 34,8 años en 1900.
Catalunya experimentó un desarrollo económico especial que duplicó su población de 0,9 a 1,9 millones de habitantes. La región atraía emigrantes de otras zonas de España gracias a las oportunidades laborales en sus nuevas industrias.
Dato clave: Catalunya fue el motor demográfico de España, atrayendo trabajadores de toda la península hacia sus centros industriales.











