Las Cortes de Cádiz: nacimiento del liberalismo español
Mientras España luchaba contra Napoleón, en Cádiz se estaba gestando una revolución política. Las Cortes de Cádiz (1810-1814) fueron mucho más que un parlamento de guerra: fueron el laboratorio donde nació la España moderna.
Los diputados liberales y absolutistas discutieron el futuro del país mientras los cañones franceses sonaban fuera. Los liberales ganaron la partida y aprobaron leyes revolucionarias: abolición del régimen señorial, eliminación del mayorazgo, libertad de imprenta y supresión de la Inquisición.
La Constitución de 1812 ("La Pepa") fue la estrella del show. Con 384 artículos, establecía la soberanía nacional, división de poderes, y una monarquía constitucional. El rey tendría poder ejecutivo, pero las Cortes harían las leyes. Era radical para la época.
Lo más revolucionario era el concepto de ciudadanía: todos los españoles (incluidos los americanos) serían iguales ante la ley. El sufragio sería universal masculino indirecto para mayores de 25 años. Eso sí, mantenía el catolicismo como religión única, un compromiso con los sectores más conservadores.
"La Pepa" se convirtió en el símbolo del liberalismo español e hispanoamericano. Incluso cuando Fernando VII la abolió, siguió inspirando revoluciones desde Italia hasta América.
¡Dato clave! La Constitución de 1812 fue tan influyente que los liberales europeos la usaron como modelo durante décadas.