La sociedad y economía en el Paleolítico y Neolítico. La pintura rupestre
La prehistoria en la Península Ibérica nos muestra cómo evolucionaron los primeros humanos. Durante el Paleolítico , los homínidos vivían como nómadas, subsistiendo mediante la caza y recolección con una economía depredadora. Utilizaban herramientas de piedra tallada y se organizaban en clanes.
En la Península encontramos importantes restos como el Homo Antecessor y el Homo Heidelbergensis en Atapuerca (Paleolítico Inferior), seguidos por el Homo Neandertal con su industria musteriense (Paleolítico Medio). Durante el Paleolítico Superior aparece el Homo Sapiens, responsable de las primeras manifestaciones artísticas: pinturas rupestres polícromas y naturalistas.
El Neolítico marcó un cambio revolucionario con el paso a una economía productiva basada en la agricultura y ganadería. Esta transformación permitió la sedentarización en comunidades estables. El arte evolucionó hacia pinturas rupestres más esquemáticas y monocromas, apareciendo también la característica cerámica cardial.
⭐ ¿Sabías que...? El descubrimiento de las cuevas de Altamira revolucionó nuestra comprensión del arte prehistórico, demostrando la sofisticación artística de nuestros antepasados del Paleolítico Superior.
Los pueblos prerromanos. Las colonizaciones históricas: fenicios y griegos. Tartessos
Hacia el 1000 a.C., diversas culturas habitaban la Península antes de la llegada romana. Los celtas (siglos X-I a.C.) llegaron desde Europa central al norte peninsular y la meseta, introdujeron el hierro y tenían una sociedad jerarquizada. Los íberos (siglos VI-II a.C.) poblaron el valle del Ebro, el Guadalquivir y el litoral mediterráneo, destacando por su orfebrería y creaciones como la Dama de Elche.
La civilización de Tartessos (siglos VII-VI a.C.) se desarrolló en el valle del Guadalquivir, constituyendo una importante cultura urbana con economía avanzada. En las zonas de contacto entre celtas e íberos surgieron los celtíberos, cuyo principal núcleo fue Numancia.
Los colonizadores buscaban recursos en la Península: los fenicios fundaron Málaga e introdujeron el olivo; los griegos establecieron Ampurias y extendieron el cultivo de la vid; y los cartaginenses, sucesores de los fenicios, fundaron Cartagena antes de enfrentarse a Roma.











