Al-Andalus: La conquista musulmana y el Califato de Córdoba
La conquista musulmana de la Península comenzó en el 711 cuando Musa, gobernador del norte de África, envió una expedición liderada por Tariq. Aprovechando la debilidad de la monarquía visigoda, los musulmanes derrotaron a Don Rodrigo en la batalla de Guadalete, conquistando casi toda la península en apenas tres años , territorio que denominaron Al-Andalus.
Inicialmente, Al-Andalus funcionó como un emirato dependiente bajo el control del Califato de Damasco. Este período estuvo marcado por inestabilidades como la rebelión de los bereberes (741) y batallas como la de Covadonga, donde Don Pelayo inició la resistencia cristiana, o la de Poitiers (732), que frenó la expansión musulmana más allá de los Pirineos.
En el 756, tras la matanza de la dinastía Omeya en Damasco, Abd al-Rahman I llegó a la península y estableció el emirato independiente de Al-Andalus . Aunque mantuvo la independencia política del Califato de Bagdad, siguió reconociendo la supremacía espiritual del califa.
⚠️ Dato clave: El momento de mayor esplendor político, cultural y económico llegó cuando Abd al-Rahman III se autoproclamó califa en el 929, estableciendo el Califato de Córdoba , rompiendo definitivamente con Bagdad y asumiendo la máxima autoridad política y religiosa.







