El Antiguo Régimen: Un sistema en decadencia
Imagínate vivir en una época donde tu posición social dependía de tu nacimiento y no de tu esfuerzo. Esto era el Antiguo Régimen, el sistema que dominó Europa hasta el siglo XVIII.
Este sistema se basaba en tres pilares fundamentales. La monarquía absoluta de derecho divino concentraba todo el poder en el rey, quien creía recibir su autoridad directamente de Dios. La sociedad estamental dividía a las personas en tres grupos: clero, nobleza y Tercer Estado, creando una desigualdad legal brutal.
La economía agraria mantenía a la mayoría de la población en el campo, donde los campesinos pagaban impuestos tanto a los señores como a la Iglesia (el famoso diezmo del 10%). La propiedad de la tierra estaba "vinculada", lo que significa que no se podía comprar ni vender libremente.
Dato clave: Los privilegiados (clero y nobleza) no pagaban impuestos, mientras que el Tercer Estado soportaba todas las cargas fiscales del Estado.











