Tratados y Conflictos del Siglo XVIII
El Tratado de Utrecht (1714) puso fin a la Guerra de Sucesión. Felipe V fue reconocido como rey de España y sus colonias ultramarinas, pero España perdió sus posesiones europeas (Nápoles, Países Bajos) y plazas como Gibraltar y Menorca.
Gran Bretaña se aseguró el comercio con las colonias americanas españolas, España perdió el asiento de negros (monopolio del comercio de esclavos) y el monopolio comercial con América. Básicamente, los ingleses salieron ganando en todo.
La Guerra de los Siete Años (1756-1763) enfrentó a Austria, Francia, Rusia, España, Suecia y Sajonia contra Prusia y Gran Bretaña. Gran Bretaña arrebató territorios de Canadá a Francia, España cedió Florida a los ingleses, y Francia perdió gran parte de su imperio colonial.
El resultado final fue claro: Gran Bretaña se convirtió en la primera potencia colonial mundial, mientras que Francia y España salieron bastante tocadas.
Consecuencias clave: Estos conflictos redibujaron el mapa colonial y consolidaron el dominio británico en los mares.