Carlos IV y el miedo a la Revolución Francesa
Cuando Carlos IV subió al trono en 1788, lo primero que hizo fue frenar en seco todas las reformas de su padre. ¿La razón? Estaba aterrado por lo que pasaba en Francia con la Revolución. Nombró a Manuel Godoy como su ministro principal y cerró las fronteras francesas.
España se unió a una coalición europea contra Francia, pero las cosas no salieron como esperaban. Tras perder la guerra, tuvieron que firmar la Paz de Basilea (1795), lo que dejó a España bajo la influencia francesa.
La alianza con Francia fue un desastre total. Godoy decidió aliarse con los franceses y luchar contra los británicos en la batalla de Trafalgar (1805). España perdió su flota y su economía se hundió por completo.
¡Ojo con esto! Para salvar las finanzas, el gobierno tuvo que desamortizar tierras de la Iglesia y limitar el poder de la Inquisición, lo que enfadó muchísimo a nobles y clérigos.









































