La Restauración y las Revoluciones Liberales
Después de derrotar a Napoleón en Waterloo, las potencias europeas decidieron "resetear" Europa en 1815. Su plan era simple: devolver el poder a los reyes absolutistas y borrar cualquier rastro de las ideas liberales que Napoleón había extendido.
Para asegurar este control, crearon la Santa Alianza, una especie de "policía europea" formada por Francia, Prusia, Rusia y España. Su misión era intervenir militarmente en cualquier país donde estallara una revolución liberal.
Pero los pueblos no se quedaron callados. La revolución de 1820 comenzó en España cuando el coronel Riego se pronunció contra Fernando VII, obligándole a aceptar la Constitución de 1812. Sin embargo, este Trienio Liberal duró poco: la Santa Alianza envió a los Cien Mil Hijos de San Luis para restaurar el absolutismo.
¡Ojo! La revolución de 1830 en Francia marcó un punto de inflexión cuando el pueblo francés depuso a Carlos X y puso en su lugar a Luis Felipe de Orleans, demostrando que el poder real ya no era intocable.




