La Crisis de la Monarquía y la Guerra de la Independencia
¿Te imaginas un país donde el gobierno es tan corrupto que permite que tropas extranjeras entren "de visita" y acaben conquistándolo? Eso es exactamente lo que pasó en España en 1808.
Carlos IV tenía una monarquía completamente desprestigiada. Su esposa María Luisa y el favorito Manuel Godoy manejaban el poder real, tomando decisiones desastrosas como permitir tropas francesas en territorio español. La gente estaba harta de tanta incompetencia y corrupción.
El motín de Aranjuez (marzo 1808) pareció una revuelta popular, pero en realidad fue orquestado por nobles que querían poner a Fernando VII en el trono. Sin embargo, Napoleón tenía otros planes y llamó a toda la familia real a Francia.
¡Dato curioso! El 2 de mayo de 1808, cuando los madrileños vieron que se llevaban a la familia real, se rebelaron contra los franceses. Este día marca el inicio de nuestra Guerra de la Independencia.
José Bonaparte fue impuesto como rey por su hermano Napoleón, pero los españoles jamás lo aceptaron. Así comenzó una guerra que duraría hasta 1814, mezclando resistencia popular, guerra de guerrillas y una revolución política sin precedentes.










