El Antiguo Régimen: Un mundo muy diferente al nuestro
Imagínate vivir en una época donde el rey concentraba todo el poder y se creía elegido por Dios. Así era el Antiguo Régimen, el sistema que dominó Europa entre 1492 y 1789.
La monarquía absoluta era la norma: los reyes tenían poder ejecutivo, legislativo y judicial sin límites. Luis XIV de Francia lo resumió perfectamente: "el estado soy yo". Solo Inglaterra fue diferente, creando una monarquía parlamentaria donde el rey debía contar con el parlamento para tomar decisiones.
La economía giraba alrededor de la agricultura, donde trabajaba el 80% de la población. Las tierras pertenecían a nobles y clero, mientras los campesinos pagaban rentas e impuestos como el diezmo. La industria se limitaba a pequeños talleres urbanos organizados en gremios y producción familiar rural.
¡Dato curioso! El comercio triangular conectaba Europa, África y América: los europeos llevaban mercancías a África, intercambiaban por esclavos, los vendían en América y regresaban con oro y productos coloniales.






