La Independencia Americana: Adiós al Imperio
Mientras España luchaba contra Francia, las colonias americanas aprovecharon la ocasión para independizarse. Las ideas ilustradas, el descontento de los criollos (españoles nacidos en América) y el vacío de poder en la metrópoli crearon la tormenta perfecta.
Los criollos estaban hartos de no poder comerciar libremente ni acceder a los altos cargos políticos. Cuando vieron que España no tenía rey legítimo, formaron sus propias Juntas y reclamaron la independencia. Las Cortes de Cádiz intentaron integrarlos dándoles representación, pero ya era demasiado tarde.
Entre 1811 y 1825, prácticamente todas las colonias se independizaron: Venezuela, Argentina, Chile, Colombia, México... Figuras como Bolívar y San Martín lideraron este proceso. España solo conservó Cuba, Puerto Rico y Filipinas.
La pérdida del imperio americano fue un golpe económico brutal. Sin el oro y la plata americanos, la Hacienda española entró en bancarrota definitiva, lo que condicionó toda la política del siglo XIX.
Reflexión: La independencia americana no fue solo una pérdida territorial, sino el fin de España como potencia mundial de primer orden.