El resumen perfecto: extensión y técnicas clave
Ahora viene lo bueno: escribir el resumen propiamente dicho. Tu objetivo es reducir el texto original a un cuarto de su tamaño, normalmente entre 55-65 palabras en un solo párrafo.
La clave está en la selección inteligente: quédate solo con las ideas generales y elimina datos concretos, ejemplos y fechas. Si el texto habla de "manzanas, peras y plátanos", tú escribes "frutas". Usa sinónimos y evita copiar frases enteras, excepto cuando se trata de términos técnicos importantes.
El estilo debe ser sobrio y preciso. Usa pocos adjetivos y construye oraciones que vayan al grano. Una técnica útil es convertir verbos en sustantivos: en lugar de "la empresa se organizó jerárquicamente", escribe "la organización jerárquica de la empresa".
Truco de oro: Tu resumen debe mantener el mismo orden que el texto original y el mismo tipo de texto.
Respeta el tipo de texto original: si es una narración, menciona tiempo, espacio, personajes y acción. Si es expositivo, usa conectores que marquen las relaciones entre ideas causa−efecto,oposicioˊn,etc..